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Fiyi sigue viviendo su terrible dictadura, una dictadura que está separando a Fiyi de sus vecinos más cercanos, como es el caso de Nueva Zelanda y Australia, dos países que no quieren saber nada de Fiyi mientras que siga la dictadura, que no terminará hasta 2014, momento en el que se tendrían que convocar unas elecciones. Ahora Fiyi pone su punto de mira en China, un país que el dictador de Fiyi le sirve como ejemplo de buena política, algo muy lógico teniendo en cuenta que ambas son dictaduras que no respetan los derechos de sus ciudadanos ni ofrecen libertad a las personas.

Fiyi necesita electricidad, así como agua potable y otras infraestructuras importantes para Fiyi, debido a que este país sigue siendo castigado duramente por el recorte en las ayudas y demás. Lo que pretende Fiyi es intentar que China pueda colaborar con ellos y de esta manera no necesiten la ayuda de sus vecinos, unos países con los que Fiyi no cuenta, sobre todo al no tener dictaduras como la tiene Fiyi, un país que por desgracia vive bajo el mando de un dictador militar, algo que sucede también en otros lugares del mundo.

La situación de Fiyi es realmente dramática en cierto modo, sobre todo es una situación que sufre los ciudadanos, que apenas tienen acceso a agua potable, alimentos y muchas ciudades se encuentran carentes de infraestructuras básicas, fundamental para que la vida en Fiyi transcurra de la mejor manera posible. Parece que el futuro de Fiyi no es muy prometedor, al menos mientras el dictador siga en el cargo.

Foto|Flickr