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Cuando los exploradores europeos las descubrieron en el siglo XVII, ya estaban habitadas, pero los europeos no se establecieron en ellas hasta el siglo XIX, cuando se convirtieron en el centro comercial del Pacífico Sur.

Fueron parte del Imperio Británico desde 1874 hasta 1970, y fue en este periodo que se llevaron trabajadores de la India para trabajar en las plantaciones de azúcar. Después de la independencia, siguió reinando en ella la reina Isabel II hasta 1987 en que un golpe de estado promulgó la República.

Durante su corta democracia ha sufrido varios golpes de estado, por este motivo, muchos siguen llamándolas «islas caníbales» como la llamaban antiguamente cuando se creía que sus habitantes eran feroces y hostiles.

La verdad es que las islas tienen unas excelentes instalaciones turísticas y en ellas además de disfrutar de el sol y la arena se pueden practicar muchos deportes y actividades.

En Fiyi, el turista suele comprar prendas de algodón pintadas a mano, cerámicas, tallas de madera, objetos de paja, ron o conchas marinas.

Extensión: 18.300 km2
Capital: Suva
Forma de gobierno: República.
Religión: el 53% de cristianos, 38% de hindúes, el 8% de musulmanes, y 1% de sijs
Moneda: dólar de las islas Fiyi
Etnias: el 50% son indígenas fiyianos y el 45% indios.
Población: 840.000 habitantes.
Densidad: 49 hab/km2
Idiomas: el idioma oficial es el inglés, pero también se hablan dialectos fivianos.
Sanidad: Utilizar cualquier sistema eficaz para repeler mosquitos, ya que su picadura puede implicar el contagio de alguna enfermedad. Recomendamos contratar un seguro médico y tener la día el calendario de vacunación.
Clima: Tropical.
Gentilicio: fiyiano/a
Código telefónico: +679
Huso horario: GMT + 12
Electricidad: 240V, 50 Hz
Pesos y medidas: Sistema Métrico.

Documentación: A la mayoría de los turistas procedentes de los países, de la Comunidad Europea, Estados Unidos, Israel y Japón se les expedirán visados turísticos, con validez para cuatro semanas, al llegar a las islas. No se le permitirá la entrada a todas aquellas personas deportadas o expulsadas de cualquier otro país. Para entrar es necesario mostrar un billete de regreso y dinero suficiente para la estancia.